¿Cómo se dieron cuenta que Ramiro no escuchaba bien?

En realidad, me di cuenta yo en la primera semana de vida, porque, no sé, se me ocurrió aplaudir cerca de la orejita y no parpadeó y ahí empecé a hacerle ruidos más fuertes y veía que por más que se cerrara una puerta o se cayera algo con mucho ruido, él no se estremecía para nada. Así fue que me di cuenta y empecé a ver lo que pasaba.

¿Lo consultaste con el pediatra?

Si, y también con el obstetra antes que me diera de alta y me mandaron a hacer una Pesquisa Auditiva y a consultar a un especialista en un hospital. A los 20 días estaba consultando con el especialista, que no me dio mucha importancia, y me dijo que vuelva al mes porque era muy chiquito. Volví al mes, yo seguía con más certeza que no escuchaba. Fuimos a anotar a Ramiro al Registro Civil con mi esposo, se cayó una puerta enorme, porque estaban en construcción y él no parpadeó; y ahí el papá me miró como diciendo, parece que no escucha. Volví al especialista, me seguía diciendo que era muy improbable que no escuchara, que volviera dentro de un tiempo, Ramiro ya tenía cuatro meses. Entonces fui a mi Obra Social y por la cartilla busqué otro especialista a través del cual le hice una serie de estudios, como el Test del Despertar, que dio resultados inciertos y los Potenciales Evocados que dieron negativos.

¿Cuándo tuviste el diagnóstico definitivo?

El diagnóstico definitivo fue muy de a poco, porque le hicimos otros Potenciales Evocados, lo evaluó una fonoaudióloga. Él parecía que respondía que no, que sí, era muy dudoso, era muy difícil de evaluar. Le hicimos Otoemisiones Acústicas que también le dieron negativas y alrededor del año lo equipamos con audífonos y empezamos una estimulación temprana, pero su respuesta no era buena.

¿Cómo supiste de la existencia del Implante Coclear?

Mi mamá me contactó con la Directora de una Escuela gestual para sordos, fui y no me gustó lo que ví, yo no quería esa educación para mi hijo. La misma Directora me habló negativamente tanto del Implante como del Instituto Oral Modelo, refiriéndose a su nivel de exigencia. Al salir me dije.. dónde está ese lugar y empecé a buscarlo yo sola. Justo pasé por Salguero y recogí el número y ahí el Oral Modelo me salvó la vida. Llamé y dejé mis datos, me llamaron, me orientaron en mi Obra social, como conseguir un mejor audífono y mientras tanto me prestaron uno más potente. Con el paso de los días Ramiro no respondía en la medida de los esperado, y yo al saber que siempre tendría que hacer lectura labial, que no iba a poder hablar por teléfono, y otras cosas más; me agarró desesperación por el implante aunque tenía miedo.

¿Qué pasos tuviste que seguir?

En el Oral me dijeron que había varios equipos de implantes, los evalué y me decidí por el que creí que tenía mayor trayectoria. Los trámites me llevaron bastante tiempo, Ramiro tenía un año y medio, tuve que hacer un recurso de amparo en la Obra Social así que recién habré empezado en junio y en diciembre de ese año lo pude operar.

¿Cómo fue la etapa posquirúrgica y el encendido del Implante?

No fue muy traumática, salió dormidito de la operación y cuando se levantó, lo tenía que correr por los pasillos porque no tenía dolor, ni nada. Es un día con muchas expectativas, más de las que uno observa. Yo iba y me fijaba si estaba apagado, porque no tenía reacción al sonido. Fue un proceso lento, yo tengo un registro, al mes recién Ramiro se daba vuelta al oír su nombre. Al principio parece que el equipo no anda, está prendido y él está registrando, lentamente va respondiendo. Por ejemplo; uno se daba cuenta que él sabía cuando sonaba el teléfono de casa pero no el de la casa de mi mamá. Porque sonaba distinto y pudo aprender por sí solo que era lo mismo, y ahí empieza a generalizar. Es extraño, porque uno cree que la audición se prende y se apaga, no nos damos cuenta que captamos e incorporamos sonidos todo el tiempo. En realidad Ramiro hizo todo el proceso que hace un bebé al nacer.

¿Durante este proceso recibiste alguna orientación y contención?

Sí, el siguió su estimulación en el Centro del Instituto Oral Modelo, con un Programa Individual, iba a un Jardincito común. Ahora que ya tiene 4 años, lo anoté en una escuela común Municipal, para hacer el pre-escolar en el turno mañana y seguir la Primaria como un colegio integrado. Va tres veces por semana al Jardín del Oral y dos horas semanales a sesiones individuales con una terapeuta del Centro del Oral.

¿Cómo lo ves a Ramiro ahora que ya han pasado dos años del Implante?

Muy bien, se la pasa hablando todo el día, todo lo quiere saber. Le podemos hablar de una habitación a la otra, habla por teléfono, y día a día nos sorprende.

¿ Qué hubieras precisado en el momento que empezaste a sospechar la pérdida auditiva de Ramiro?

Y…pienso que más difusión, primero de cómo pesquisarlo rápido, segundo más información sobre el implante. Mucha gente todavía lo ve por la calle y no tiene idea, cree que está operado del cerebro.