Gabriel Garriga, 39 años
¿Cómo supieron tus padres que no oías bien?
Yo no reaccionaba a los estímulos, no decía sílabas y no respondía a los llamados de mis padres. Además mis padres estaban atentos porque mi mamá había tenido rubéola durante el embarazo y por ese motivo suponía que existiría la posibilidad de que no oyera. A los 22 meses ya estaba equipado con audífono.
¿Qué sensaciones auditivas recordás o no cuando eras chiquito con respecto al mundo que te rodeaba?
Auditivamente, recuerdo que respondía a los llamados de mis padres, sonidos de golpes, bocinas de autos, ruido de truenos. Esos son mis primeros recuerdos de mi infancia.
¿Cuándo te diste cuenta que no oías bien?
Cuando me encendieron mi implante coclear y descubrí una inmensa gama de sonidos totalmente nuevos y desconocidos, tomé conciencia de lo poquísimo que escuchaba.
¿Cómo decidieron tus padres enviarte a un Instituto de sordos?
Por recomendación de una profesora de sordos.¿Dónde hiciste la escuela secundaria y cómo te integraste socialmente educativamente?
La escuela secundaria la hice en el colegio Juan XXIII, en Boulogne. Por suerte me tocó un grupo de compañeros muy lindo, y el nivel educativo fue realmente muy óptimo. Lo que más me costó fueron los profesores que usaban barba y bigotes (tapa la boca y no me permitía hacer lectura labial) o hablaban de espaldas, etc.
¿Qué hacés actualmente?
Actualmente trabajo en IBM, vivo con mis padres y toco canciones con piano, a veces salgo a remar, y voy a clases de cocina.
¿Qué te llevó a implantarte y a qué edad lo hiciste?
Mi curiosidad por explorar lo desconocido me llevó a implantarme a los 37 años. Fue muy fuerte, una experiencia única ya que no solamente me permitió escuchar muchos sonidos nuevos, sino también me brindó la posibilidad de tener una conversación sin leer los labios, hablar por teléfono con mis familiares y amigos, y lo más importante, me permitió desarrollar comprensión, razonamiento, asociación auditiva de información que me llega a mi oído. Actualmente estoy aprendiendo a tocar el piano, y estoy yendo a muchos conciertos gratuitos que se realizan en el teatro Gran Rex y Colón.
¿Qué crees que debería hacer la comunidad para facilitarles la integración?
Las obras sociales no deberían ponerles tantas trabas en la provisión de audífonos, implantes cocleares, rehabilitación auditiva. Esta actitud de negarles la sólo contribuye a impedir una oportunidad muy valiosa en brindarles estímulos adecuados. Tengo la impresión de que con esa actitud de parte de las obras sociales, en vez de obtener un ahorro económico, están sembrando un futuro muy costoso pues al no permitirles acceder al máximo de los estímulos posibles y acordes a su real capacidad, en el futuro no podrán maximizar su inserción del mismo en la sociedad, ni productividad en el ambiente laboral.
